Invitado
14-06-2007 , 19:42
ElFoS sAnGuInArIoS
Una noche los Altos Elfos de Lordaeron, recibieron un fuerte ataque le la Plaga de Muertos Vivientes. Aquella noche muchos Elfos cayeron en combate y muchos otros sobrevivieron pero… por desgracia la cuidad de Lordaeron quedo en ruinas.
Los pocos Elfos que quedaron, entre unos Qael’Thas, su líder, huyeron a través del bosque. Cuando llegaron a zona segura Qael’Thas se llevando y dijo:
- Levantaos! Vamos habremos perdido esta batalla pero no perderemos la guerra. Ahora Elfos Sanguinarios yo os…
- Perdone su Majestad. ¿Elfos Sanguinarios? Perdóneme pero somos Altos Elfos…
- Si, joven Elfo, Elfos Sanguinarios. Os habéis mirado! Vamos llenos de sangre de nuestros aliados… o de esos entupidos Muertos Vivientes!. Mmmmm… por donde iba… ah! Si! Ya se… pues yo lo que quería decir que busquemos una gran y amplia zona donde podamos reconstruir nuestra ciudad y reforcemos nuestro ejercito y nos preparemos para…
- ¡¡ Muertos Vivientes!! Son cientos!! Corred!!
Aquellos pocos elfos corrieron entre los espesos bosques de las afueras de Lordaeron para librarse de los Muertos Vivientes. Algunos fueron capturados pero muchos otros consiguieron salvar su vida. Corrieron y Corrieron Asta que uno vio a los lejos Bahía del Botín, y grito:
- Vamos!! Allí!! Corramos asta Bahía del Botín!!
Cuando llegaron a Bahía del Botín todos de pusieron a cubierto. Al establecerse allí se sanaron las heridas, se limpiaron, etc.
Una mañana Qael’Thas al despertarse dijo:
- Levantaos!! Ya!! Quería comunicaros que… partimos hacia las alejadas tierras de Los Reinos del Este.
- Majestad. Con que?
- Pues con un barco que zarpa cada 2 meses desde aquí. Y resulta que ha amarrado aquí esta mañana y saldrá mañana al amanecer. Id preparándoos jóvenes elfos.
- Si! Señor!
Aquellos elfos se pasaron el dia recoger todos sus bártulos: ropa, objetos personales, etc.
Aquella noche Qael’Thas no puedo dormir. Se acercaba el amanecer y se levanta y dice suavemente:
- Vamos jóvenes Elfos Sanguinarios. Partamos rumbo hacia nuestro destino.
- Vamos! Ya le habéis odio! Moveos!
Todos embarcaron en el “Booty Express” rumbo hacia el puerto del Bosque de la Canción Eterna. Una desierta pero a la vez virgen tierra.
Al llegar allí los jóvenes elfos empezaron a construir un pequeño asentamiento para ir pasando un poco. Así como fueron recolectando empezaron a reconstruir una cuidad. Al cabo de unos 5 años esa cuidad se termino y el día de la ignaguracion Qael’Thas iba ha pronunciar unas palabras entre ellas el nombre de la cuidad.
- Saludos camaradas!! Hoy es el día en que esta ciudad cuyo nombre es…
Y se acordó de la noche que no pudo dormir mirando la luna en Bahía del Botín esperando el barco.
- su nombre es… Lunargenta!! Elfos, podéis pasar y asentaros en el sitio que mas os convenga, establecer vuestros negocios donde queráis, etc.
Aquellos desesperados elfos corrieron hacia la cuidad de Lunargenta.
Durante unos 50 años los elfos procrearon, formaron un ejercito, etc.
Pero un día Qael’Thas se sitio muy débil y no savia por que, ya que los elfos eran inmortales, se puso a pensar y ha investigar y uno de sus exploradores lo informo de que habían destruido el Pozo del Sol, que es de donde sacan sus poderes inmortales. Qael’Thas se cabreo mucho y traiciono a los humanos atacando su principal fortaleza, la Ciudad de Ventormenta.
Los elfos encontraron como aliada una raza llamada los Naga, una especia de serpientes marinas. Ellos junto a los Nagas eran una gran fuerza. Asta que un día los elfos empezaron a debilitarse por culpa de la destrucción del Pozo del Sol. Pero los Naga les informaron que podían saciar si sed de magia mediante demonios.
Qael’Thas se desoriento un poco. Por que ellos habían encerrado ha bastantes demonios y ahora unirse ha ellos seria algo extraño. Los Naga conocían a un demonio al que los Elfos Sanguinarios habían perseguido durante siglos llamado “Illidan”. Por aquella vez los elfos cedieron a conocerle.
Qael’Thas estaba muy nervioso. Al fin llegaron Qael’Thas y Vanish, la reina Naga, a las Tierras Devastadas. Qael’Thas cada ves estaba mas nervioso y se puso aun mas cuando vio un rostro alado en el horizonte y con eso que Vanish dice:
- Amigo mio, ha llegado el momento de conocer a nuestro líder.
- Nuestro líder?
- Si, Qael’Thas nuestro líder. Al aliarte a nosotros te aliaste a la vez con el.
- Oh dios. Me he aliado con lo que yo cazaba hace casi un siglo.
- Jeje! No os preocupeis es bastante comprensivo y seguro que si le eres leal y le sirves bien podra saciar la sed de magia de vuestra raza.
Illidan llega al lugar. Qael’Thas estaba mas nervioso que cuando le perseguian los Muertos Vivientes en los bosques de Lordaeron. Qael’Thas se arrodilla antes Illidan cuando lo ve llegar.
- Levantaos! No os are nada, solo quiero saber por que os habeis unido a mi.
- Vera señor… nosotros lo elfos sanguinarios obteniamos nuestro poder del Pozo del Sol.
- Lo se, yo fui un elfo nocturno, pero la calavera de Gul’Dhan me tranformo en lo que soy.
- Oh dios! Vos soys Durad?
- Jeje! Soys listo elfo.
- Bueno pues lo que le contaba que la Plaga de Muertos Vivientes destruyo el Pozo del Sol y…
- Oh dios… Tyrande amor mio. Estara sufriendo.
- Si asi es. Pero lo que quería pedirle es que si nosotros os servimos vos podrias saciar esta sed de magia?
- Asi es joven. Pero tengo que viajar a Darnassus a ver como esta Tyrande. Quiero que tu y Vanish os encargueis de que mi asentamiento este listo cuando vuelva.
Illidan cruzo el Portal Oscuro. Y no se supo nada mas de el en varios meses.
¡FIN!
Una noche los Altos Elfos de Lordaeron, recibieron un fuerte ataque le la Plaga de Muertos Vivientes. Aquella noche muchos Elfos cayeron en combate y muchos otros sobrevivieron pero… por desgracia la cuidad de Lordaeron quedo en ruinas.
Los pocos Elfos que quedaron, entre unos Qael’Thas, su líder, huyeron a través del bosque. Cuando llegaron a zona segura Qael’Thas se llevando y dijo:
- Levantaos! Vamos habremos perdido esta batalla pero no perderemos la guerra. Ahora Elfos Sanguinarios yo os…
- Perdone su Majestad. ¿Elfos Sanguinarios? Perdóneme pero somos Altos Elfos…
- Si, joven Elfo, Elfos Sanguinarios. Os habéis mirado! Vamos llenos de sangre de nuestros aliados… o de esos entupidos Muertos Vivientes!. Mmmmm… por donde iba… ah! Si! Ya se… pues yo lo que quería decir que busquemos una gran y amplia zona donde podamos reconstruir nuestra ciudad y reforcemos nuestro ejercito y nos preparemos para…
- ¡¡ Muertos Vivientes!! Son cientos!! Corred!!
Aquellos pocos elfos corrieron entre los espesos bosques de las afueras de Lordaeron para librarse de los Muertos Vivientes. Algunos fueron capturados pero muchos otros consiguieron salvar su vida. Corrieron y Corrieron Asta que uno vio a los lejos Bahía del Botín, y grito:
- Vamos!! Allí!! Corramos asta Bahía del Botín!!
Cuando llegaron a Bahía del Botín todos de pusieron a cubierto. Al establecerse allí se sanaron las heridas, se limpiaron, etc.
Una mañana Qael’Thas al despertarse dijo:
- Levantaos!! Ya!! Quería comunicaros que… partimos hacia las alejadas tierras de Los Reinos del Este.
- Majestad. Con que?
- Pues con un barco que zarpa cada 2 meses desde aquí. Y resulta que ha amarrado aquí esta mañana y saldrá mañana al amanecer. Id preparándoos jóvenes elfos.
- Si! Señor!
Aquellos elfos se pasaron el dia recoger todos sus bártulos: ropa, objetos personales, etc.
Aquella noche Qael’Thas no puedo dormir. Se acercaba el amanecer y se levanta y dice suavemente:
- Vamos jóvenes Elfos Sanguinarios. Partamos rumbo hacia nuestro destino.
- Vamos! Ya le habéis odio! Moveos!
Todos embarcaron en el “Booty Express” rumbo hacia el puerto del Bosque de la Canción Eterna. Una desierta pero a la vez virgen tierra.
Al llegar allí los jóvenes elfos empezaron a construir un pequeño asentamiento para ir pasando un poco. Así como fueron recolectando empezaron a reconstruir una cuidad. Al cabo de unos 5 años esa cuidad se termino y el día de la ignaguracion Qael’Thas iba ha pronunciar unas palabras entre ellas el nombre de la cuidad.
- Saludos camaradas!! Hoy es el día en que esta ciudad cuyo nombre es…
Y se acordó de la noche que no pudo dormir mirando la luna en Bahía del Botín esperando el barco.
- su nombre es… Lunargenta!! Elfos, podéis pasar y asentaros en el sitio que mas os convenga, establecer vuestros negocios donde queráis, etc.
Aquellos desesperados elfos corrieron hacia la cuidad de Lunargenta.
Durante unos 50 años los elfos procrearon, formaron un ejercito, etc.
Pero un día Qael’Thas se sitio muy débil y no savia por que, ya que los elfos eran inmortales, se puso a pensar y ha investigar y uno de sus exploradores lo informo de que habían destruido el Pozo del Sol, que es de donde sacan sus poderes inmortales. Qael’Thas se cabreo mucho y traiciono a los humanos atacando su principal fortaleza, la Ciudad de Ventormenta.
Los elfos encontraron como aliada una raza llamada los Naga, una especia de serpientes marinas. Ellos junto a los Nagas eran una gran fuerza. Asta que un día los elfos empezaron a debilitarse por culpa de la destrucción del Pozo del Sol. Pero los Naga les informaron que podían saciar si sed de magia mediante demonios.
Qael’Thas se desoriento un poco. Por que ellos habían encerrado ha bastantes demonios y ahora unirse ha ellos seria algo extraño. Los Naga conocían a un demonio al que los Elfos Sanguinarios habían perseguido durante siglos llamado “Illidan”. Por aquella vez los elfos cedieron a conocerle.
Qael’Thas estaba muy nervioso. Al fin llegaron Qael’Thas y Vanish, la reina Naga, a las Tierras Devastadas. Qael’Thas cada ves estaba mas nervioso y se puso aun mas cuando vio un rostro alado en el horizonte y con eso que Vanish dice:
- Amigo mio, ha llegado el momento de conocer a nuestro líder.
- Nuestro líder?
- Si, Qael’Thas nuestro líder. Al aliarte a nosotros te aliaste a la vez con el.
- Oh dios. Me he aliado con lo que yo cazaba hace casi un siglo.
- Jeje! No os preocupeis es bastante comprensivo y seguro que si le eres leal y le sirves bien podra saciar la sed de magia de vuestra raza.
Illidan llega al lugar. Qael’Thas estaba mas nervioso que cuando le perseguian los Muertos Vivientes en los bosques de Lordaeron. Qael’Thas se arrodilla antes Illidan cuando lo ve llegar.
- Levantaos! No os are nada, solo quiero saber por que os habeis unido a mi.
- Vera señor… nosotros lo elfos sanguinarios obteniamos nuestro poder del Pozo del Sol.
- Lo se, yo fui un elfo nocturno, pero la calavera de Gul’Dhan me tranformo en lo que soy.
- Oh dios! Vos soys Durad?
- Jeje! Soys listo elfo.
- Bueno pues lo que le contaba que la Plaga de Muertos Vivientes destruyo el Pozo del Sol y…
- Oh dios… Tyrande amor mio. Estara sufriendo.
- Si asi es. Pero lo que quería pedirle es que si nosotros os servimos vos podrias saciar esta sed de magia?
- Asi es joven. Pero tengo que viajar a Darnassus a ver como esta Tyrande. Quiero que tu y Vanish os encargueis de que mi asentamiento este listo cuando vuelva.
Illidan cruzo el Portal Oscuro. Y no se supo nada mas de el en varios meses.
¡FIN!
