jcmollicar
01-08-2007 , 07:40
Hola!
Mi nombre es Juan Carlos, soy boliviano y miembro de la iglesia Narrow Way Ministries de La Paz - Bolivia.
Acepté al Señor Jesús en 1982, siendo aún un niño, cuando mi familia pasaba por un periodo duro por una enfermedad que le vino a mi hermana mayor, y que Dios usó para traernos a toda mi familia a Sus pies.
De ahí en adelante he tenido periodos gloriosos en Dios y también periódos como yo los llamaba de "break espiritual" donde estuve "alejado" de Él. Pongo la palabra "alejado" entre comillas, ya que en realidad nunca estuve separado de Dios, pues como dice en Su Palabra en el Salmo 139:7-12 no hay lugar alguno donde podamos escapar de Su Presencia. Por lo que Él se encargó de volverme a traer a Sus pies, y ahora puedo decir cuán cierto es el Salmo 139:13-18, en especial esta última parte "...Despierto, y aún estoy contigo."
Ahora me deleito en poder ministrar al Señor Jesús, tratando siempre de adorarle en espíritu y verdad como Él lo requiere. Te animo a que hagas lo mismo, pues Él es digno de toda adoración.
Mi nombre es Juan Carlos, soy boliviano y miembro de la iglesia Narrow Way Ministries de La Paz - Bolivia.
Acepté al Señor Jesús en 1982, siendo aún un niño, cuando mi familia pasaba por un periodo duro por una enfermedad que le vino a mi hermana mayor, y que Dios usó para traernos a toda mi familia a Sus pies.
De ahí en adelante he tenido periodos gloriosos en Dios y también periódos como yo los llamaba de "break espiritual" donde estuve "alejado" de Él. Pongo la palabra "alejado" entre comillas, ya que en realidad nunca estuve separado de Dios, pues como dice en Su Palabra en el Salmo 139:7-12 no hay lugar alguno donde podamos escapar de Su Presencia. Por lo que Él se encargó de volverme a traer a Sus pies, y ahora puedo decir cuán cierto es el Salmo 139:13-18, en especial esta última parte "...Despierto, y aún estoy contigo."
Ahora me deleito en poder ministrar al Señor Jesús, tratando siempre de adorarle en espíritu y verdad como Él lo requiere. Te animo a que hagas lo mismo, pues Él es digno de toda adoración.
