Anabel
04-01-2008 , 12:03
LISBOA (AFP) - Una "comunicación excepcional", que podría ser la simple y llana anulación del Dakar 2008, será hecha a las 13h00, anunciaron este viernes en Lisboa los organziadores del rally, la Amaury Sport Organisation (ASO).
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Tras el asesinato de cuatro turistas franceses el 24 de diciembre en Mauritania, en un ataque atribuido al islamismo radical, y el asesinato aún sin dilucidar de tres militares mauritanos dos días después, el gobierno francés aconsejó "fuertemente a todos los franceses no viajar a Mauritania hasta nueva orden" en una declaración del portavoz gubernamental Laurent Wauquiez.
Una advertencia válida para todos los franceses, incluidos los del rally Lisboa-Dakar, y que sorprendió a los organizadores. Justo después del ataque contra los franceses, el director del rally, Etienne Lavigne, viajó a Mauritania para entrevistarse con las autoridades del país africano.
Y el miércoles por la noche afirmó que se cumplían "todas las condiciones de seguridad" con el despliegue de 4.000 hombres y una "vigilancia aérea reforzada", después de que el gobierno mauritano dijera haber "tomado todas las medidas de seguridad" para que el rally "transcurra con absoluta normalidad".
Pero el jueves ASO, sorprendida por la noticia, afirmaba que se pondría en contacto con "las autoridades gubernamentales francesas y mauritanas para informarse de los datos nuevos que hayan podido motivar esa comunicación, a pesar de las garantías reiteradas por el gobierno mauritano".
Por la noche, un portavoz del ministerio mauritano de Relaciones Exteriores declaró a la AFP que Mauritania cumplirá sus compromisos en materia de seguridad durante el rally y minimizó el alcance de la advertencia francesa, asegurando que "no aporta nada nuevo" y que su país "no se siente concernido".
Mauritania prometía ser al mismo tiempo el plato principal y el tramo decisivo de la carrera: ocho de las quince etapas del rally discurren por su territorio y el 13 de enero estaba prevista una jornada de descanso en Nuakchott. Las dunas de su desierto eran la cumbre deportiva de la prueba, que debía llegar a Mauritania el 11 de enero y abandonar el país el día 19, la víspera de su llegada a Dakar.
En 2007, las amenazas del Grupo Salafista para la Predicación y el Combate, el GSPC argelino, obligaron a los organizadores a anular dos etapas. En 2000 y en 2006, la organización estableció puentes aéreos para evitar el norte de Mali y Níger.
La inmensa mayoría de los participantes, tanto profesionales como aficionados, se remitían a la decisión que tome la organización y piensan correr en Mauritania si ASO decide seguir adelante o París reconsidera su advertencia. "No me da miedo ir a Mauritania. Confío en la organización. No se me pasa por la cabeza que cancelen la carrera", afirmaba el español Marc Coma, ganador en 2006. "Es una situación preocupante. El ministerio de Relaciones Exteriores no hace una advertencia sin tener argumentos concretos", señalaba por su lado Dominique Seriey, jefe de la escudería Mitsubishi.
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Tras el asesinato de cuatro turistas franceses el 24 de diciembre en Mauritania, en un ataque atribuido al islamismo radical, y el asesinato aún sin dilucidar de tres militares mauritanos dos días después, el gobierno francés aconsejó "fuertemente a todos los franceses no viajar a Mauritania hasta nueva orden" en una declaración del portavoz gubernamental Laurent Wauquiez.
Una advertencia válida para todos los franceses, incluidos los del rally Lisboa-Dakar, y que sorprendió a los organizadores. Justo después del ataque contra los franceses, el director del rally, Etienne Lavigne, viajó a Mauritania para entrevistarse con las autoridades del país africano.
Y el miércoles por la noche afirmó que se cumplían "todas las condiciones de seguridad" con el despliegue de 4.000 hombres y una "vigilancia aérea reforzada", después de que el gobierno mauritano dijera haber "tomado todas las medidas de seguridad" para que el rally "transcurra con absoluta normalidad".
Pero el jueves ASO, sorprendida por la noticia, afirmaba que se pondría en contacto con "las autoridades gubernamentales francesas y mauritanas para informarse de los datos nuevos que hayan podido motivar esa comunicación, a pesar de las garantías reiteradas por el gobierno mauritano".
Por la noche, un portavoz del ministerio mauritano de Relaciones Exteriores declaró a la AFP que Mauritania cumplirá sus compromisos en materia de seguridad durante el rally y minimizó el alcance de la advertencia francesa, asegurando que "no aporta nada nuevo" y que su país "no se siente concernido".
Mauritania prometía ser al mismo tiempo el plato principal y el tramo decisivo de la carrera: ocho de las quince etapas del rally discurren por su territorio y el 13 de enero estaba prevista una jornada de descanso en Nuakchott. Las dunas de su desierto eran la cumbre deportiva de la prueba, que debía llegar a Mauritania el 11 de enero y abandonar el país el día 19, la víspera de su llegada a Dakar.
En 2007, las amenazas del Grupo Salafista para la Predicación y el Combate, el GSPC argelino, obligaron a los organizadores a anular dos etapas. En 2000 y en 2006, la organización estableció puentes aéreos para evitar el norte de Mali y Níger.
La inmensa mayoría de los participantes, tanto profesionales como aficionados, se remitían a la decisión que tome la organización y piensan correr en Mauritania si ASO decide seguir adelante o París reconsidera su advertencia. "No me da miedo ir a Mauritania. Confío en la organización. No se me pasa por la cabeza que cancelen la carrera", afirmaba el español Marc Coma, ganador en 2006. "Es una situación preocupante. El ministerio de Relaciones Exteriores no hace una advertencia sin tener argumentos concretos", señalaba por su lado Dominique Seriey, jefe de la escudería Mitsubishi.
