Xerius
28-09-2007 , 15:20
Muy poco sabemos de las eras oscuras de Eärwa y lo que sabemos procede los textos
sagrados de la Crónica del Colmillo, los primeros escritos en lenguas humanas.
A través de ellos sabemos que hasta la ruptura de las Puertas y la migración de
las cuatro naciones de Eänna, los hombres de Eärwa, llamados emwama en los escritos del Colmillo,
estaban esclavizados por los nohombres y solo hablaban lenguas derivadas de la lengua de sus amos,
lenguas que hoy día han desaparecido. Nada se sabe de la historia y lengua de los hombres antes de la
Era de esclavitud a manos de los nohombres. La gran historia de los Nombres sugiere en las Isûphiryas
que los emwama hablaban la misma lengua que sus parientes del Gran Kayarsus, de ahí que se crea
que el Thoti-Ëannoreano es en realidad el primigenio idioma humano.
Durante el segundo siglo del segundo milenio en la historia de Eärwa, en pleno apogeo del Imperio del Hombre,
cuando reinaban los Grandes Reyes kûniüricos, una terrible guerra y oscuridad se abatió sobre ellos;
el conflicto que posteriormente se llamaría el Primer Apocalipsis. El No Dios aliado con El Pueblo de la Guerra,
los Scylvendios, con las terribles criaturas llamadas Sranc y los nohombres, arrasaron las tierras de Eärwa
hasta que finalmente lograron ser detenidos con la ayuda del hechicero Seswatha.
Al norte del continente, bajo las montañas de Yimaleti se alza Golgoterah, en Agongorea, refugio y
centro de El Consulto. Hechiceros y generales que sobrevivieron a la muerte del No Dios en el 2155 y
que han trabajado durante siglos para propiciar su regreso en un Segundo Apocalipsis. Hoy día, dos milenios
después nadie cree que aun existan, se han convertido en el pálido reflejo de una leyenda mítica.
Un poco más al sur de Agongorea, pero aun en el lejano norte y manteniéndose desconocida para los habitantes
de los Tres Mares (Mar de Meneanor, Mar de Oncis, Mar de Nyranisas), se encuentra la fortaleza de Ishuäl.
último refugio de la corte del Rey Anasûrimbor Ganrelka II, Ultimo gran Rey Kûniuri. Allí se refugiaron los dûnyainos
huyendo del Apocalipsis y encontrando únicamente vivo a un descendiente de Anasûrimbor, ya que todo el resto
de la población había muerto victima de la peste. Durante siglos los dûnyainos se aislaron del mundo convirtiéndose
en una secta monástica secreta que ha repudiado la historia y los instintos animales en la búsqueda de una explicación
absoluta de los deseos y las circunstancias. Para ello entrenan su cuerpo y su mente, expandiendo hasta
limites insospechados su agudeza mental, llegando a controlar y conocer los cientos de pequeños músculos
que controlan las facetas de la expresividad humana.
Dos mil años después del Apocalipsis, este ha quedado prácticamente en el olvido.
Actualmente. El Antiguo Norte permanece prácticamente olvidado, inexplorado por los hombres desde hace,
como anteriormente se ha nombrado, dos mil años, no se sabe que ocultará, o si pueblos humanos sobrevivieron al
Apocalipsis.
Mientras tanto, las naciones de Los Tres Mares intensifican sus riñas y luchas pertinentes, entre ellos.
sagrados de la Crónica del Colmillo, los primeros escritos en lenguas humanas.
A través de ellos sabemos que hasta la ruptura de las Puertas y la migración de
las cuatro naciones de Eänna, los hombres de Eärwa, llamados emwama en los escritos del Colmillo,
estaban esclavizados por los nohombres y solo hablaban lenguas derivadas de la lengua de sus amos,
lenguas que hoy día han desaparecido. Nada se sabe de la historia y lengua de los hombres antes de la
Era de esclavitud a manos de los nohombres. La gran historia de los Nombres sugiere en las Isûphiryas
que los emwama hablaban la misma lengua que sus parientes del Gran Kayarsus, de ahí que se crea
que el Thoti-Ëannoreano es en realidad el primigenio idioma humano.
Durante el segundo siglo del segundo milenio en la historia de Eärwa, en pleno apogeo del Imperio del Hombre,
cuando reinaban los Grandes Reyes kûniüricos, una terrible guerra y oscuridad se abatió sobre ellos;
el conflicto que posteriormente se llamaría el Primer Apocalipsis. El No Dios aliado con El Pueblo de la Guerra,
los Scylvendios, con las terribles criaturas llamadas Sranc y los nohombres, arrasaron las tierras de Eärwa
hasta que finalmente lograron ser detenidos con la ayuda del hechicero Seswatha.
Al norte del continente, bajo las montañas de Yimaleti se alza Golgoterah, en Agongorea, refugio y
centro de El Consulto. Hechiceros y generales que sobrevivieron a la muerte del No Dios en el 2155 y
que han trabajado durante siglos para propiciar su regreso en un Segundo Apocalipsis. Hoy día, dos milenios
después nadie cree que aun existan, se han convertido en el pálido reflejo de una leyenda mítica.
Un poco más al sur de Agongorea, pero aun en el lejano norte y manteniéndose desconocida para los habitantes
de los Tres Mares (Mar de Meneanor, Mar de Oncis, Mar de Nyranisas), se encuentra la fortaleza de Ishuäl.
último refugio de la corte del Rey Anasûrimbor Ganrelka II, Ultimo gran Rey Kûniuri. Allí se refugiaron los dûnyainos
huyendo del Apocalipsis y encontrando únicamente vivo a un descendiente de Anasûrimbor, ya que todo el resto
de la población había muerto victima de la peste. Durante siglos los dûnyainos se aislaron del mundo convirtiéndose
en una secta monástica secreta que ha repudiado la historia y los instintos animales en la búsqueda de una explicación
absoluta de los deseos y las circunstancias. Para ello entrenan su cuerpo y su mente, expandiendo hasta
limites insospechados su agudeza mental, llegando a controlar y conocer los cientos de pequeños músculos
que controlan las facetas de la expresividad humana.
Dos mil años después del Apocalipsis, este ha quedado prácticamente en el olvido.
Actualmente. El Antiguo Norte permanece prácticamente olvidado, inexplorado por los hombres desde hace,
como anteriormente se ha nombrado, dos mil años, no se sabe que ocultará, o si pueblos humanos sobrevivieron al
Apocalipsis.
Mientras tanto, las naciones de Los Tres Mares intensifican sus riñas y luchas pertinentes, entre ellos.
