Penélope Aldaya
17-06-2008 , 23:13
Llora al tiempo pero sigue impasible ante todo. Manda peticiones de olvido que nunca le conceden. Pasa lenta la espera de una señal, pero muy rápido el momento del adiós. Las paredes gritan su nombre, la gente lo muestra en su mirada, y su mente… su mente es un continuo tira y afloja de recuerdos y penas. Dime pues, ¿qué puede hacer para dejar de llorar por las noches y sentir el mundo caer cada día? Ella me dice que indiferencia la envuelve con su ausencia, que inseguridad le susurra en el oído cada uno de sus miedos, que se va y no vuelve. Que hay otra mejor. Dime, tiempo, ¿qué puedo hacer yo para que ella no quiera abandonar su cuerpo y desaparecer entre el vacío de las personas? Derrocha sonrisas repletas de lágrimas, y cuando nadie la ve abre el baúl de su conciencia y naufraga con sus sueños rotos. Mírala, allí está, ausente, se pasa los días atrás. Tiempo, dime, ¿no puedes traerla aquí otra vez? ¿Qué puedo hacer yo para acabar con su pena? Tú lo controlas todo, haces que el momento más especial del mundo sea efímero, y consigues que el peor sufrimiento se prolongue una vida entera. Eres cruel y despiadado. Te odio.
