Daor
05-02-2007 , 23:31
Bueno, por fin he visto la película de los vaqueros, una historia de amor grandiosa, grandilocuente, donde uno es duro en apariencia pero se derrumba y por eso la imagen es más bella (LA IMAGEN DEL DERRUMBE, ESAS ESCENAS DONDE LLORA PORQUE NO PUEDE MÁS: SE ME PONEN LOS PELOS DE PUNTA) y otro sensible (que no quiere decir blando) que sueña con una vida feliz junto con su vaquero en un rancho cuidando ganado.
Hay varios temas, EL AMOR ENTRE HOMOSEXUALES, LA REPRESIÓN, LA FAMILIA, LA TAPADERA, ETC.
Lo más duro es que este mundo no deje ser a los que son como son ser lo que son; deben guardar las apariencias, reprimirse, irse a México a buscar glúteos prietos y hondos... El amor se pierde aveces en esa necesidad sexual... pero en la necesidad de tener a su amado... pues el no poseer lo que amas hace que debas buscarlo en otros cuerpos, aunque sea para imaginarlo en un lugar en el que no está pero...
La película es muy dura, sí, DURA es la palabra. Es un film de represión, frustraciones, infelicidad y dicha, sueños... Al final todo se traduce en lo que podía haber sido y en esa metáfora de la felicidad que se aprecia al final de la película: la foto de Brokeback Mountain y la camisa con la sangre reseca que parece sobrevivir al futuro y al pasado porque siempre que se encuentra uno en esas manchas de sangre vive el mismo instante en el que encontraron y supieron entender (los protagonistas) qué es la felicidad y lo difícil y carambolesco que fue conseguirla.
Hay varios temas, EL AMOR ENTRE HOMOSEXUALES, LA REPRESIÓN, LA FAMILIA, LA TAPADERA, ETC.
Lo más duro es que este mundo no deje ser a los que son como son ser lo que son; deben guardar las apariencias, reprimirse, irse a México a buscar glúteos prietos y hondos... El amor se pierde aveces en esa necesidad sexual... pero en la necesidad de tener a su amado... pues el no poseer lo que amas hace que debas buscarlo en otros cuerpos, aunque sea para imaginarlo en un lugar en el que no está pero...
La película es muy dura, sí, DURA es la palabra. Es un film de represión, frustraciones, infelicidad y dicha, sueños... Al final todo se traduce en lo que podía haber sido y en esa metáfora de la felicidad que se aprecia al final de la película: la foto de Brokeback Mountain y la camisa con la sangre reseca que parece sobrevivir al futuro y al pasado porque siempre que se encuentra uno en esas manchas de sangre vive el mismo instante en el que encontraron y supieron entender (los protagonistas) qué es la felicidad y lo difícil y carambolesco que fue conseguirla.