echched
05-10-2007 , 17:21
En nuestras clases, tenemos la suerte de contar (cuando puede venir) con un jugador de garrote (él es grancanario) con el que podemos de vez en cuando echar un "juego libre" (vamos a nombrarlo así, jeje) y probamos las técnicas de palo conejero contra ataques de garrote. Desde luego, recomiendo a todos realizar de vez en cuando este tipo de actividades, es decir, jugar con alguien de otro estilo y darse cuenta de qué eres capaz realmente contra ataques a los que no estas acostumbrado.
Concretamente, el garrote me dió muchos problemas, no ya porque es un arma más grande y robusta, sino también por la rapidez de sus ataques, debido a usar los dos extremos. Al principio, no sabía ni cómo reaccionar, le atajaba un ataque alto y sin darme cuenta ya me había metido el extremo opuesto por debajo... Poco a poco fuí soltándome y empecé a dejarme de intentar florituras y pasar a lo más simple (que suelo funcionar siempre mejor): atajaba todos sus ataques sin cambiar de guardia, es decir, si me atacaba por la izquierda (tanto arriba como abajo) usaba la defensa alta (recogido) y para los ataques por la derecha usaba la defensa corta (con el trozo del palo). Así, al menos conseguía llegar a buena parte de sus ataques, ya que es tan rápido un garrote que no te deja tiempo de cambiar la guardia. Esto para defenderme, luego dejaba que me avasallase y en uno de los atajes lo que hago es cambiar la guardia y buscarle los costados (o la espalda, a lo que llegue) girando en círculo como hacemos en palo conejero, buscar la espalda...
Por cierto, después de haber dicho esto, no crean que conseguí apenas defenderme de este compañero, él es muy bueno con él garrote y yo soy mediocre con el palo conejero, así que no había color :wink:
Concretamente, el garrote me dió muchos problemas, no ya porque es un arma más grande y robusta, sino también por la rapidez de sus ataques, debido a usar los dos extremos. Al principio, no sabía ni cómo reaccionar, le atajaba un ataque alto y sin darme cuenta ya me había metido el extremo opuesto por debajo... Poco a poco fuí soltándome y empecé a dejarme de intentar florituras y pasar a lo más simple (que suelo funcionar siempre mejor): atajaba todos sus ataques sin cambiar de guardia, es decir, si me atacaba por la izquierda (tanto arriba como abajo) usaba la defensa alta (recogido) y para los ataques por la derecha usaba la defensa corta (con el trozo del palo). Así, al menos conseguía llegar a buena parte de sus ataques, ya que es tan rápido un garrote que no te deja tiempo de cambiar la guardia. Esto para defenderme, luego dejaba que me avasallase y en uno de los atajes lo que hago es cambiar la guardia y buscarle los costados (o la espalda, a lo que llegue) girando en círculo como hacemos en palo conejero, buscar la espalda...
Por cierto, después de haber dicho esto, no crean que conseguí apenas defenderme de este compañero, él es muy bueno con él garrote y yo soy mediocre con el palo conejero, así que no había color :wink: