Era_X
08-02-2007 , 07:15
weno weno, como lo dice en el topico, son otras historias, que complementan la saga ppal de Maverick Hunter Era_X, como tb pueden ser otras nada que ver con eso, esto es lo que botó la ola XDDDDDDDD, espero que lo disfruten ^^
Maravillosa amistad
By & from: Era_X.
To: Okâsan; La luna que me acompaña cada noche…
Cómo explicar lo que siento
O decir lo que pienso
No pensando lo que siento
Sino sintiendo lo que pienso
Sólo expresando mis sentimientos
Sólo volando, inconsciente por el pensamiento
Te amo, es lo que siento
Te odio, es lo que pienso
Pienso, te veo
Siento, lo oculto
Miedos que siento
Confusiones que pienso
Pienso luego siento
Siento, te veo, me ves, me amas, no pienso
Ahora que sé lo que pienso, sólo siento
El chico solía ser muy tranquilo, calmado y tierno. A veces se echaba la culpa de que todas las cosas anduvieran mal y solía estar solo, contemplando el cielo en uno de los jardines que se encontraban cerca de la institución, cuando no tenía nada que hacer. Y yo, viéndole siempre desde una ventana o desde la misma entrada a la institución.
A veces se sumía tanto en sus sueños que por más que le hablaran no reaccionaba hasta que alguien le tocaba la cabeza o el hombro para despertarlo de sus fantasías quizás infantiles. Muchas veces me tocó ir a decirle que le buscaban porque no contestaba los llamados que le hacían. Solía tener también, una mirada penetrantemente nostálgica, que se matizaba en perfecta armonía con sus ojos color midori y su cabello, egoístamente mostrado por el chico, color siena tostada, tan bello y puro como el de un purasangre, de esos pocos que lograban verse en los viajes a los prados o a las haciendas, una tes mate, la cual hacía resaltar sus ojos gracias al tono que llegaba a tener expuesto al sol y una altura casi perfecta para un chico de su edad, también supongo que a lo que fuese creciendo en edad también lo haría en porte, pero muchas veces pasan cosas de las cuales no sabes cómo reaccionar cuando llegan en el momento menos indicado.
Tenía muchas ganas de conocerle cómo era realmente, las ideas que daba eran realmente buenas, pero muchas veces se arrepentía de decirlas por vergüenza. Era muy diferente a lo que yo podía imaginar de una persona común y corriente. Eso lo supe ese día…
Caminaba muy lejos de la institución. Estaba estudiando en ella con un doctor titulado y muy famoso, pero sinceramente, era algo viejo y solía aburrirme mucho, pues me daba siempre las explicaciones con lujo de detalle y eso era algo que yo no aguantaba y prefería escaparme antes de oírlo sentada por horas en una silla del salón principal. Ese día había salido a caminar para poder recorrer algo más aquel lugar que se encontraba tan lejos de casa. Hace poco que mi hermana pequeña había cumplido los tres años y yo no había podido ir a verle a su cumpleaños, así que buscaba un lugar cómodo para escribir una carta y mandarla a casa con el objetivo de que mamá se la leyera a mi pequeña hermana, pero no me di cuenta lo mucho que me alejé de la institución.
Me senté en un claro y de mi bolso saqué un cuaderno y un lápiz, cerré los ojos buscando la inspiración necesaria para decirle a mi hermanita “feliz cumpleaños” a través de la carta, mientras oía a los pájaros cantar suavemente como si no quisieran molestarme en mi escritura, sin embargo, el sentir esa brisa fresca en mi rostro mientras los rayos del sol me llegaban a las piernas detenidos por la sombra que me daba un árbol junto a mí, no pude evitar no quedarme dormida en ese lugar hasta oír que alguien se encontraba muy cerca de mí. Lentamente abrí los ojos y aquel chico, tan famoso en la institución, estaba casi frente a mí, pero al parecer no se había percatado de que yo me encontraba ahí. Me levanté con la intención de saludarlo y su cabello siena ondeó al viento, liberado de su habitual claustro que su dueño le daba. Ese cabello, como fuego ardiente, se movía al compás del viento, sumergidos en una melodía que sonaba al unísono y se complementaba con el baile de su hermoso cabello.
- Kami…
El muchacho se volteó estrepitosamente, sacándome así, de mi aletargada inspiración.
-No sabía que alguien se encontraba aquí.
-Siento haberte asustado, pero me encanta haberte encontrado en un lugar así.
-¿Nos conocemos? –su tono de inseguridad me llevó a los confines de mi existencia, le había hablado tantas veces para sacarlo de su ensimismamiento y ahora no me recordaba, así que dije
-Sí, estoy en la misma institución que tú, pero no nos han presentado –mi tono de voz cambió abruptamente a uno un poco más bajo y penoso –aunque te he hablado varias veces cuando te llaman urgente del salón de mando.
Al parecer se sintió un poco, quizás creyó que me ofendió con esa actitud tomada por él en este momento. Lentamente comenzó a caminar diciendo
-Mi nombre es Rockman X, pero todos me dicen X, es más corto y cómodo para ellos y bueno… si tú quieres llamarme así también no hay ningún problema.
-Rock-kun…
-¿He?
-Así quiero llamarte… ¿Puedo?
-¿Rock-kun?... suena algo extraño pero… por lo menos es algo diferente a X y me agrada más –sonrió abiertamente y me miró directamente a los ojos con un cierto brillo de inocencia que me sorprendió demasiado –y ¿Tú? Es decir… ¿Cómo te llamas?
-¡Ah!, sumimasen, lo olvidé. Watashi wa Tsuki desu, dôzo yoroshiku.
-¿Tsuki…?
-Sí, un nombre muy extraño, pero en realidad quiere decir “luna”
-Luna… ¡Kawaii!
-¿Realmente te gusta? Que agrado saberlo Rock-kun…
La mirada de un principio, la cual era más bien de un niño asustado, cambió radicalmente a alguien que tiene confianza de lo que está haciendo. Me encantan esos ojos, ojos de seguridad y confianza, desde ese momento pude darme cuenta de que él me consideraba como su amiga.
Ese día no le escribí nada a mi hermana, pero pude saber cosas de las cuales me interesaba más que las aburridas clases del doctor, además de conseguir un nuevo amigo. Ese día fue maravilloso…
---Owari---
Escrito por Era_X
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Maravillosa amistad
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Cómo explicar lo que siento
O decir lo que pienso
No pensando lo que siento
Sino sintiendo lo que pienso
Sólo expresando mis sentimientos
Sólo volando, inconsciente por el pensamiento
Te amo, es lo que siento
Te odio, es lo que pienso
Pienso, te veo
Siento, lo oculto
Miedos que siento
Confusiones que pienso
Pienso luego siento
Siento, te veo, me ves, me amas, no pienso
Ahora que sé lo que pienso, sólo siento
El chico solía ser muy tranquilo, calmado y tierno. A veces se echaba la culpa de que todas las cosas anduvieran mal y solía estar solo, contemplando el cielo en uno de los jardines que se encontraban cerca de la institución, cuando no tenía nada que hacer. Y yo, viéndole siempre desde una ventana o desde la misma entrada a la institución.
A veces se sumía tanto en sus sueños que por más que le hablaran no reaccionaba hasta que alguien le tocaba la cabeza o el hombro para despertarlo de sus fantasías quizás infantiles. Muchas veces me tocó ir a decirle que le buscaban porque no contestaba los llamados que le hacían. Solía tener también, una mirada penetrantemente nostálgica, que se matizaba en perfecta armonía con sus ojos color midori y su cabello, egoístamente mostrado por el chico, color siena tostada, tan bello y puro como el de un purasangre, de esos pocos que lograban verse en los viajes a los prados o a las haciendas, una tes mate, la cual hacía resaltar sus ojos gracias al tono que llegaba a tener expuesto al sol y una altura casi perfecta para un chico de su edad, también supongo que a lo que fuese creciendo en edad también lo haría en porte, pero muchas veces pasan cosas de las cuales no sabes cómo reaccionar cuando llegan en el momento menos indicado.
Tenía muchas ganas de conocerle cómo era realmente, las ideas que daba eran realmente buenas, pero muchas veces se arrepentía de decirlas por vergüenza. Era muy diferente a lo que yo podía imaginar de una persona común y corriente. Eso lo supe ese día…
Caminaba muy lejos de la institución. Estaba estudiando en ella con un doctor titulado y muy famoso, pero sinceramente, era algo viejo y solía aburrirme mucho, pues me daba siempre las explicaciones con lujo de detalle y eso era algo que yo no aguantaba y prefería escaparme antes de oírlo sentada por horas en una silla del salón principal. Ese día había salido a caminar para poder recorrer algo más aquel lugar que se encontraba tan lejos de casa. Hace poco que mi hermana pequeña había cumplido los tres años y yo no había podido ir a verle a su cumpleaños, así que buscaba un lugar cómodo para escribir una carta y mandarla a casa con el objetivo de que mamá se la leyera a mi pequeña hermana, pero no me di cuenta lo mucho que me alejé de la institución.
Me senté en un claro y de mi bolso saqué un cuaderno y un lápiz, cerré los ojos buscando la inspiración necesaria para decirle a mi hermanita “feliz cumpleaños” a través de la carta, mientras oía a los pájaros cantar suavemente como si no quisieran molestarme en mi escritura, sin embargo, el sentir esa brisa fresca en mi rostro mientras los rayos del sol me llegaban a las piernas detenidos por la sombra que me daba un árbol junto a mí, no pude evitar no quedarme dormida en ese lugar hasta oír que alguien se encontraba muy cerca de mí. Lentamente abrí los ojos y aquel chico, tan famoso en la institución, estaba casi frente a mí, pero al parecer no se había percatado de que yo me encontraba ahí. Me levanté con la intención de saludarlo y su cabello siena ondeó al viento, liberado de su habitual claustro que su dueño le daba. Ese cabello, como fuego ardiente, se movía al compás del viento, sumergidos en una melodía que sonaba al unísono y se complementaba con el baile de su hermoso cabello.
- Kami…
El muchacho se volteó estrepitosamente, sacándome así, de mi aletargada inspiración.
-No sabía que alguien se encontraba aquí.
-Siento haberte asustado, pero me encanta haberte encontrado en un lugar así.
-¿Nos conocemos? –su tono de inseguridad me llevó a los confines de mi existencia, le había hablado tantas veces para sacarlo de su ensimismamiento y ahora no me recordaba, así que dije
-Sí, estoy en la misma institución que tú, pero no nos han presentado –mi tono de voz cambió abruptamente a uno un poco más bajo y penoso –aunque te he hablado varias veces cuando te llaman urgente del salón de mando.
Al parecer se sintió un poco, quizás creyó que me ofendió con esa actitud tomada por él en este momento. Lentamente comenzó a caminar diciendo
-Mi nombre es Rockman X, pero todos me dicen X, es más corto y cómodo para ellos y bueno… si tú quieres llamarme así también no hay ningún problema.
-Rock-kun…
-¿He?
-Así quiero llamarte… ¿Puedo?
-¿Rock-kun?... suena algo extraño pero… por lo menos es algo diferente a X y me agrada más –sonrió abiertamente y me miró directamente a los ojos con un cierto brillo de inocencia que me sorprendió demasiado –y ¿Tú? Es decir… ¿Cómo te llamas?
-¡Ah!, sumimasen, lo olvidé. Watashi wa Tsuki desu, dôzo yoroshiku.
-¿Tsuki…?
-Sí, un nombre muy extraño, pero en realidad quiere decir “luna”
-Luna… ¡Kawaii!
-¿Realmente te gusta? Que agrado saberlo Rock-kun…
La mirada de un principio, la cual era más bien de un niño asustado, cambió radicalmente a alguien que tiene confianza de lo que está haciendo. Me encantan esos ojos, ojos de seguridad y confianza, desde ese momento pude darme cuenta de que él me consideraba como su amiga.
Ese día no le escribí nada a mi hermana, pero pude saber cosas de las cuales me interesaba más que las aburridas clases del doctor, además de conseguir un nuevo amigo. Ese día fue maravilloso…
---Owari---
Escrito por Era_X
Esta historia está permitida postearla en otra web siempre y cuando se le avise al autor posteando el link del foro y los creditos de quien ha creado la historia
