Luhlu
19-03-2008 , 11:24
Día Sin Carne
El propósito es exponer al público las bondades y beneficios de una dieta vegetal, mientras se promueven alternativas a la carne y los lácteos.
El Día Sin Carne ha tenido un crecimiento explosivo desde 1985 y ha llegado a convertirse en una gran campaña educativa. Miles de personas de los 50 estados de Estados Unidos, y de muchos otros países se vuelcan cada año a promocionar lo bueno de una dieta que prescinde de los productos animales. Diversas organizaciones de promoción de la salud, como la Sociedad Americana del Cáncer, el Instituto Nacional del Cáncer (EE.UU), la Universidad John Hopkins y la Asociación Americana del Corazón tienen sus propias campañas para promover el consumo de una dieta vegetal.
POR SALUD: La grasa de origen animal aumenta en un 40% más de posibilidades de sufrir cáncer y de padecer enfermedades cardíacas, además de aumentar el riesgo a infarto, obesidad, apendicitis, osteoporosis, artritis, diabetes e intoxicación.
"Una dieta ausente de productos de origen animal ha probado ser un arma extraordinaria contra enfermedades como el cáncer, diabetes, Alzheimer, la obesidad, los problemas cardíacos y una larga lista de dolencias. La gente come carne por gusto, al igual que bebe alcohol o fuma tabaco, pero ningún médico responsable recomendaría el consumo de ninguno de esos tres productos para conservar una salud óptima", explica el presidente Physicians Committee for Responsible Medicine, Dr. Neal Barnard.
POR SOLIDARIDAD: El 90% de la avena, 85% del maíz y 80% de la soja producida en los Estados Unidos se da al ganado. Piense en ese dato: para producir un kilo de carne se invierten hasta 20 kilos de cereales y soya perfectamente consumible por humanos.
"Soy vegetariano por una razón de justicia. La producción y consumo de carne desperdicia ingente cantidad de alimentos que podrían solucionar el hambre en el mundo. Los países industrializados prefieren no negarse el placer de comer carne en lugar de hacer un bien a la humanidad. Tanto hombres como animales necesitan un trato justo, y yo no voy a eludir la responsabilidad que tengo hacia ellos", explica el filósofo Peter Singer, profesor de Ética Práctica de la Universidad de Princeton.
POR ECOLOGÍA: Las granjas industriales de la actualidad producen una contaminación ambiental que las generaciones venideras se verán obligadas a pagar. La cría de animales para el consumo humano requiere más de la mitad del agua potable utilizada en los países industrializados y sus deshechos son uno de los mayores contaminantes que existen para el suelo y los ríos. Muy lejos está la imagen bucólica de los animales al aire libre, porque para satisfacer las necesidades del mercado, las técnicas de crianza han desarrollado verdaderas fábricas de carne, donde los purines, agua contaminada y restos orgánicos son arrojados al mar, ríos y campos
El propósito es exponer al público las bondades y beneficios de una dieta vegetal, mientras se promueven alternativas a la carne y los lácteos.
El Día Sin Carne ha tenido un crecimiento explosivo desde 1985 y ha llegado a convertirse en una gran campaña educativa. Miles de personas de los 50 estados de Estados Unidos, y de muchos otros países se vuelcan cada año a promocionar lo bueno de una dieta que prescinde de los productos animales. Diversas organizaciones de promoción de la salud, como la Sociedad Americana del Cáncer, el Instituto Nacional del Cáncer (EE.UU), la Universidad John Hopkins y la Asociación Americana del Corazón tienen sus propias campañas para promover el consumo de una dieta vegetal.
POR SALUD: La grasa de origen animal aumenta en un 40% más de posibilidades de sufrir cáncer y de padecer enfermedades cardíacas, además de aumentar el riesgo a infarto, obesidad, apendicitis, osteoporosis, artritis, diabetes e intoxicación.
"Una dieta ausente de productos de origen animal ha probado ser un arma extraordinaria contra enfermedades como el cáncer, diabetes, Alzheimer, la obesidad, los problemas cardíacos y una larga lista de dolencias. La gente come carne por gusto, al igual que bebe alcohol o fuma tabaco, pero ningún médico responsable recomendaría el consumo de ninguno de esos tres productos para conservar una salud óptima", explica el presidente Physicians Committee for Responsible Medicine, Dr. Neal Barnard.
POR SOLIDARIDAD: El 90% de la avena, 85% del maíz y 80% de la soja producida en los Estados Unidos se da al ganado. Piense en ese dato: para producir un kilo de carne se invierten hasta 20 kilos de cereales y soya perfectamente consumible por humanos.
"Soy vegetariano por una razón de justicia. La producción y consumo de carne desperdicia ingente cantidad de alimentos que podrían solucionar el hambre en el mundo. Los países industrializados prefieren no negarse el placer de comer carne en lugar de hacer un bien a la humanidad. Tanto hombres como animales necesitan un trato justo, y yo no voy a eludir la responsabilidad que tengo hacia ellos", explica el filósofo Peter Singer, profesor de Ética Práctica de la Universidad de Princeton.
POR ECOLOGÍA: Las granjas industriales de la actualidad producen una contaminación ambiental que las generaciones venideras se verán obligadas a pagar. La cría de animales para el consumo humano requiere más de la mitad del agua potable utilizada en los países industrializados y sus deshechos son uno de los mayores contaminantes que existen para el suelo y los ríos. Muy lejos está la imagen bucólica de los animales al aire libre, porque para satisfacer las necesidades del mercado, las técnicas de crianza han desarrollado verdaderas fábricas de carne, donde los purines, agua contaminada y restos orgánicos son arrojados al mar, ríos y campos
