Invitado
02-03-2007 , 09:24
LA alcaldesa de Cádiz, Teófila Martínez, no está dando ni una en lo que respecta a políticas de movilidad urbana. Eso, al menos, es lo que manifestaban ayer los participantes en la bicifestación convocada por la Asamblea Ciclista Bahía de Cádiz, después de encontrarse con un escollo con el que no contaban. Después de varias manifestaciones en bicicleta en horario nocturno, agentes de la Policía Local requirieron al portavoz del colectivo convocante, Iván Canca, para que los participantes en la marcha cumplieran “con lo establece la Ley”, en lo que concierne al alumbrado de las bicicletas y a los chalecos reflectantes, para contar con la pertinente escolta. Toda una sorpresa, ya que es la primera vez que ocurre después de varias bicifestaciones celebradas, pero que acabó con la celebración de la marcha finalmente sin escolta.
La interpretación que la Asamblea Ciclista hace de este hecho es que a la alcaldesa ya le está molestando que los bicicleteros se manifiesten en favor de políticas de movilidad urbana sostenible que deben traducirse en el diseño de carriles para bicicletas adecuados y, sobre todo, seguros, algo que no ocurre con el único carril–bici que existe en la ciudad y que los bicicleteros se niegan a calificarlo como tal. Con las elecciones a tiro de piedra, los bicicleteros consideran que una bicifestación al mes no debe hacerle mucha gracia a la primera autoridad municipal.
A pesar de las advertencias policiales, los bicicleteros, permiso de Subdelegación del Gobierno en mano y tras una improvisada reunión, decidieron llevar a cabo la marcha según lo previsto para reivindicar una condiciones adecuadas en la ciudad para el uso de la bicicleta como medio de transporte urbano, con la participación de medio centenar, aproximadamente, de ciclistas que tomaron desde San Juan de Dios por la Cuesta de las Calesas hasta la Avenida principal, ida y vuelta, y con el propósito de continuar con estas mismas movilizaciones todos los primeros jueves de cada mes.
La burla de Juan Carlos I
Antes de iniciarse la marcha, el portavoz del colectivo Ecologistas en Acción, Daniel López, refirió a este medio lo ya expresado más arriba sobre las desacertadas políticas del Gobierno municipal en lo que a movilidad urbana concierne y criticó la señalización vertical que el Ayuntamiento ha colocado en la acera–bici de la Avenida Juan Carlos I.
“Esas señales son una burla y una provocación; un error se puede entender, pero persistir en el error es una burla y una provocación teniendo en cuenta toda la documentación que se le ha aportado a Teófila Martínez”, señaló el ecologista en relación a dichas señales.
Hasta ahora, los bicicleteros han venido reivindicando una adecuación del la vía para que realmente resulte funcional y, sobre todo, segura para los usuarios. Hace más de tres años, Daniel López se reunió con la alcaldesa y, poco después, Enrique Carbonell, del colectivo A-Contramano, hizo lo propio con técnicos de la Policía Local para explicar todas y cada una de las irregularidades de la vía ciclista de Juan Carlos I, donde quedó clara lo peligroso y poco funcional de esta vía.
Desde entonces hasta hoy, el Ayuntamiento ha venido respondiendo que estaba a la espera de la llegada de la señalización específica de dicha vía para corregir los defectos detectados. Hace unos días se procedió a la instalación de varias señales verticales indicativas exclusivamente de que se trata de una vía para uso de bicicletas, muy lejos de las soluciones que los usuarios de bicicletas reclamaban.
“Es el despotismo ilustrado de siempre de este Ayuntamiento y con el Plan General de Ordenación Urbana está ocurriendo exactamente lo mismo: ¿dónde está la participación de los ciudadanos?”, señala Daniel López, quien afirma que desde la mencionada reunión que mantuvo con Martínez hace unos años no ha recibido ni una sola llamada del Ayuntamiento para solicitar alguna sugerencia sobre algún proyecto concreto relacionado con el diseño o modificación de este tipo de vías en la ciudad.
“Queremos ver el PGOU en papeles, no en cartelones publicitarios ni proyectos virtuales que no solucionan los verdaderos problemas de esta ciudad”,
La interpretación que la Asamblea Ciclista hace de este hecho es que a la alcaldesa ya le está molestando que los bicicleteros se manifiesten en favor de políticas de movilidad urbana sostenible que deben traducirse en el diseño de carriles para bicicletas adecuados y, sobre todo, seguros, algo que no ocurre con el único carril–bici que existe en la ciudad y que los bicicleteros se niegan a calificarlo como tal. Con las elecciones a tiro de piedra, los bicicleteros consideran que una bicifestación al mes no debe hacerle mucha gracia a la primera autoridad municipal.
A pesar de las advertencias policiales, los bicicleteros, permiso de Subdelegación del Gobierno en mano y tras una improvisada reunión, decidieron llevar a cabo la marcha según lo previsto para reivindicar una condiciones adecuadas en la ciudad para el uso de la bicicleta como medio de transporte urbano, con la participación de medio centenar, aproximadamente, de ciclistas que tomaron desde San Juan de Dios por la Cuesta de las Calesas hasta la Avenida principal, ida y vuelta, y con el propósito de continuar con estas mismas movilizaciones todos los primeros jueves de cada mes.
La burla de Juan Carlos I
Antes de iniciarse la marcha, el portavoz del colectivo Ecologistas en Acción, Daniel López, refirió a este medio lo ya expresado más arriba sobre las desacertadas políticas del Gobierno municipal en lo que a movilidad urbana concierne y criticó la señalización vertical que el Ayuntamiento ha colocado en la acera–bici de la Avenida Juan Carlos I.
“Esas señales son una burla y una provocación; un error se puede entender, pero persistir en el error es una burla y una provocación teniendo en cuenta toda la documentación que se le ha aportado a Teófila Martínez”, señaló el ecologista en relación a dichas señales.
Hasta ahora, los bicicleteros han venido reivindicando una adecuación del la vía para que realmente resulte funcional y, sobre todo, segura para los usuarios. Hace más de tres años, Daniel López se reunió con la alcaldesa y, poco después, Enrique Carbonell, del colectivo A-Contramano, hizo lo propio con técnicos de la Policía Local para explicar todas y cada una de las irregularidades de la vía ciclista de Juan Carlos I, donde quedó clara lo peligroso y poco funcional de esta vía.
Desde entonces hasta hoy, el Ayuntamiento ha venido respondiendo que estaba a la espera de la llegada de la señalización específica de dicha vía para corregir los defectos detectados. Hace unos días se procedió a la instalación de varias señales verticales indicativas exclusivamente de que se trata de una vía para uso de bicicletas, muy lejos de las soluciones que los usuarios de bicicletas reclamaban.
“Es el despotismo ilustrado de siempre de este Ayuntamiento y con el Plan General de Ordenación Urbana está ocurriendo exactamente lo mismo: ¿dónde está la participación de los ciudadanos?”, señala Daniel López, quien afirma que desde la mencionada reunión que mantuvo con Martínez hace unos años no ha recibido ni una sola llamada del Ayuntamiento para solicitar alguna sugerencia sobre algún proyecto concreto relacionado con el diseño o modificación de este tipo de vías en la ciudad.
“Queremos ver el PGOU en papeles, no en cartelones publicitarios ni proyectos virtuales que no solucionan los verdaderos problemas de esta ciudad”,